Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.
Reading Time:
2
Minute(S)
 
Por François-Pierre Martin, investigador del Instituto Nestlé de Ciencias de la Salud

Las decisiones en cuanto a la alimentación y el estilo de vida que tomamos cuando somos jóvenes pueden tener consecuencias importantes para nuestra salud a lo largo de nuestra vida.

El número de niños obesos o con sobrepeso ha alcanzado niveles alarmantes, incluso en la primera infancia. Por ejemplo, en México, 1 de cada 3 niños tienen sobrepeso o son obesos. Es muy probable que estos niños sigan siendo obesos cuando sean adultos y tengan una probabilidad más alta de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares a una edad temprana.

La obesidad y la diabetes tipo 2 pueden retrasarse o prevenirse con dieta y ejercicio y llevando un estilo de vida más saludable. Identificar a aquellos niños que estén en riesgo de desarrollar estas afecciones es indispensable para poder intervenir de manera oportuna y hacer cambios en su alimentación y estilo de vida.

 

 

Con el fin de explorar la biología de los niños en crecimiento, analizar cómo se desarrollan los trastornos metabólicos en la niñez y cuáles son sus consecuencias en la edad adulta se elaboró un estudio innovador llamado EarlyBird. Yo dirigí al equipo de Nestlé que participa en esta investigación.

Nuestra investigación muestra que, al monitorear a los niños durante etapas cruciales de su desarrollo, podemos identificar con precisión a aquellos que estén en riesgo de desarrollar trastornos metabólicos, además de entender mejor cómo se desarrollan estas enfermedades y, con suerte, algún día intervenir a nivel alimenticio para prevenir la aparición de estas afecciones.

Cada niño es único en términos de personalidad y necesidades diarias. De manera similar, cada niño crece y se desarrolla de forma diferente, con requisitos metabólicos específicos en cada etapa de la niñez. Estas diferencias aún no nos han quedado muy claras, y solo hasta que entendamos la diversidad de necesidades y desafíos a los que nos enfrentamos, podremos ayudar a los niños a llevar vidas más saludables.

 

 

La alimentación es un elemento clave para satisfacer todas estas necesidades. Nuestra investigación está haciendo una importante contribución para entender cómo proporcionar la alimentación adecuada en cada etapa de la niñez. También, nos ayudará a desarrollar soluciones alimenticias más personalizadas para niños con afecciones metabólicas. Estas soluciones, a menudo, son la mejor forma de mejorar un crecimiento saludable.

Con mi compromiso y motivación como padre, contribuyo a la ciencia que llevo a cabo todos los días, para generar una perspectiva integral del metabolismo y la fisiología desde la pre pubertad hasta la adolescencia.

Como padre de dos hijos, mi principal interés es que ellos crezcan normalmente hasta convertirse en adultos saludables. Así que estoy orgulloso de que nuestro trabajo nos ayude a entender mejor estas diferencias, así como las oportunidades que presentan para entender mejor las necesidades alimenticias y metabólicas de los niños.

Usar estos conocimientos para descifrar qué es fundamental para un crecimiento saludable respalda la misión de Nestlé para 2030 de ayudar a 50 millones de niños en el mundo a llevar vidas más saludables. Esta es tan solo una de las muchas maneras en las que en Nestlé estamos mejorando la calidad de vida y contribuyendo a un futuro más saludable.