Nestlé está en contra de la explotación infantil


¿Cuál es su postura sobre la explotación infantil?


La práctica del trabajo infantil en nuestra cadena de aprovisionamiento va en contra de nuestros principios y es una prioridad máxima para nuestra compañía

En Nestlé apoyamos y respetamos la protección de los derechos humanos internacionales dentro de nuestro ámbito de influencia (principio nº 1 del Pacto Mundial) y nos aseguramos de que nuestras empresas no sean cómplices en la vulneración de derechos humanos (principio nº 2 del Pacto Mundial).

Estamos en contra de cualquier forma de explotación infantil, reconocemos la privacidad como un derecho humano y exigimos de cada una de nuestras empresas que respete y cumpla la legislación local y las normas referentes a las prácticas en derechos humanos.

En aquellos casos en que nuestros propios principios y normas son más estrictos que la legislación local, se aplica el estándar más elevado. Reconocemos la responsabilidad de las empresas de respetar los derechos humanos, independientemente de que los gobiernos asuman la responsabilidad final de establecer un marco legal para proteger los derechos humanos dentro de sus jurisdicciones.

Defendemos la libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva (principio nº 3 del Pacto Mundial); la eliminación de toda forma de trabajo forzoso o realizado bajo coacción (principio nº 4 del Pacto Mundial); la erradicación efectiva del trabajo infantil (principio nº 5 del Pacto Mundial).

Nos adherimos a los ocho Convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en particular al Convenio 87, libertad sindical y protección del derecho de sindicación (1948), así como al convenio 138, edad mínima de admisión al empleo, y al Convenio 182, peores formas de trabajo infantil, que se basan en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (artículo 32).