FIBRA: COMPONENTE ESENCIAL EN LA PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES

 

La fibra es un componente de origen vegetal no digerible ni absorbido por el tubo digestivo. La encontramos en frutas, verduras frescas, granos enteros y leguminosas. Su consumo es importante en la prevención y tratamiento de múltiples enfermedades como Diabetes, Enfermedades Cardiacas, Obesidad y algunos tipos de Cáncer, en especial Cáncer de Colon.

El consumo de fibra es importante para la salud, ayuda a mantener en equilibrio los microorganismos benéficos de nuestro intestino (microbiota intestinal) que estimulan el sistema inmunológico, producen vitaminas y energía para nuestras células, además, nos protegen del contacto de agentes patógenos o tóxicos. El consumo de fibra se encuentra inversamente asociado con el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia de cintura, en personas con obesidad se ha encontrado poca cantidad de microorganismos en su microbiota, misma situación que provoca una función ahorradora de energía, lo que se traduce como una acumulación de grasa. Consumir suficiente fibra no solo ayudaría a alimentar la microbiota intestinal, de igual forma podría lograr un mejor control de peso, ya que constituye una sensación de saciedad al aumentar el tiempo de masticar y la velocidad con la que se ingieren los alimentos, también absorbe mayor cantidad de fluidos lo que incrementa el tamaño de estómago e intestinos, además, los alimentos altos en fibra tienen menor densidad energética ideales para lograr un peso saludable. 

Para mantener un corazón sano la fibra puede ayudar a reducir la absorción de colesterol que proviene de los alimentos y disminuir el colesterol malo (LDL) protegiéndonos contra enfermedades cardiacas.  
En personas con Diabetes la fibra mejora el efecto de absorción de la glucosa y la sensibilidad de insulina, manteniendo un mejor control metabólico. 

La ingesta de fibra procedente de cereales, frutas y verduras ha mostrado relación para reducir el riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer al contener compuestos con actividad potente para inhibir la proliferación de células tumorales (crecimiento y multiplicación de células). La fibra también es rica en otra clase de compuestos que han mostrado actividad en la prevención y tratamiento del cáncer: los polifenoles, conocidos por su capacidad antioxidante. Específicamente en el caso del cáncer colorrectal, la fibra es fermentada en el colon por las bacterias benéficas produciendo ácidos grasos de cadena corta: Acetato, Propionato y Butirato; que promueven la diferenciación celular, disminuyen la proliferación y activan la muerte celular programada de los colonocitos (células del colon). En el Cáncer de Pulmón el consumo de fibra principalmente proveniente de las frutas ha mostrado beneficios sobre todo en fumadores activos, en Cáncer de mama la fibra altera los niveles de hormonas particularmente la disminución de estrógenos. 

La fibra tiene una excelente función en la promoción de la salud, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda una ingesta entre 25 a 35 gramos de fibra dietética al día, su consumo mejorará la calidad de tu alimentación y contribuirá a la prevención y tratamiento de enfermedades no transmisibles. 


Autor:
Luis Fernando Avena
Nutriólogo en Oncocenter Puebla y Hospital Ángeles Puebla
Co-Autor de obras como “Nutrición y Cáncer” y “Nutrirse y Sanar”